• 18 de agosto de 2026
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  • by JORDI
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La celebración congregó a cerca de 200 personas y rindió homenaje a los socios con 50 y 25 años de antigüedad y a nueve socias que han mantenido su vinculación con la entidad y forman parte de la historia viva del Club

El Club Nàutic de Salou celebró la tradicional Verbena de la Virgen de Agosto, una de las citas sociales más destacadas de su calendario, que este año reunió a cerca de 200 personas entre socios, familiares, amigos y representantes institucionales.

La velada volvió a poner de manifiesto el carácter familiar y social del Club y tuvo como uno de sus ejes principales el reconocimiento a las personas que, a lo largo de décadas, han contribuido a construir la historia de una entidad con más de 60 años de trayectoria.

Durante su intervención, el presidente del Club Nàutic de Salou, Jaume Vicheto, puso en valor la fidelidad, el compromiso y el sentimiento de pertenencia de los socios y socias, destacando que son precisamente las personas las que hacen grande a una entidad como el Club Nàutic de Salou.

La celebración contó también con la presencia de Hèctor Màiquez, concejal del Ayuntamiento de Salou, y Jordi Verger, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, a quienes el presidente agradeció su asistencia.

Medio siglo de fidelidad al Club

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó después de la cena con el reconocimiento a los cuatro socios que este año cumplen 50 años en el Club, distinguidos con el pin de oro.

Albert Punset fue homenajeado por medio siglo marcado por su pasión por la navegación, que ha disfrutado a bordo de embarcaciones tan recordadas como el Santo Domingo y el San Miguel. A lo largo de su trayectoria ha participado en diversas ediciones de la Regata Rei en Jaume y su vinculación con el Club ha ido más allá de la actividad en el mar, ya que también ha formado parte de la Junta Directiva y ha sido un participante habitual de la vida social de la entidad.

También se celebraron los 50 años como socio de Josep Oliva, toda una vida ligada al mar y a la navegación a vela, una pasión que le acompaña desde muy pequeño y que continúa disfrutando actualmente con el Majoqui. Oliva ha sido uno de los socios más activos en las regatas de crucero y destaca especialmente por ser el regatista con más participaciones en la Regata Rei en Jaume. Además, es el socio con una trayectoria más amplia en la Junta Directiva, desde donde ha dedicado muchos años a la gestión deportiva del Club, combinando esta labor con una presencia constante en las actividades y celebraciones sociales.

Josep M. Cherta recibió igualmente el reconocimiento por sus 50 años como socio. Apasionado de la navegación a motor y estrechamente vinculado al mundo náutico de Salou, Cherta fue uno de los primeros empresarios dedicados a las actividades náuticas y a los establecimientos de playa, formando parte de aquella generación pionera que contribuyó al desarrollo turístico y náutico del municipio.

El cuarto pin de oro fue para Ricardo Pueyo, gran apasionado de la navegación a motor y especialmente vinculado al mar a través de su embarcación, la Riosona. Durante todos estos años ha sido también un socio fiel a los eventos sociales del Club, compartiéndolos primero con sus tres hijas y, posteriormente, con sus nietos, convirtiendo así su relación con el Club en una auténtica tradición familiar.

25 años formando parte de la familia del Club

La ceremonia continuó con la entrega del pin de plata a César Zarceño, con motivo de sus 25 años como socio del Club Nàutic de Salou.

En el reconocimiento se destacó especialmente su carácter cercano y social. Durante estos 25 años, Zarceño ha participado habitualmente en encuentros, celebraciones y actividades sociales, contribuyendo con su presencia y buen ánimo a esa vida de Club que constituye uno de los rasgos característicos de la entidad.

Nueve mujeres que representan la historia viva del Club

La Verbena reservó un reconocimiento especialmente emotivo para nueve socias que, tras el fallecimiento de sus maridos, han querido mantener su vinculación con el Club, conservando el título familiar o transmitiéndolo a sus descendientes. Con este homenaje, el Club quiso poner en valor su fidelidad y una vinculación que, en muchos casos, se extiende durante más de medio siglo y varias generaciones.

Purita Genovés, viuda de Esteban Genovés, fue reconocida por la vinculación de más de 50 años de su familia con el Club. Purita ha formado parte activa de la vida social de la entidad prácticamente desde sus inicios, participando con entusiasmo y constancia en numerosos encuentros y celebraciones, lo que la convierte en una de las personas que forman parte de la memoria y la historia viva del Club.

El Club también homenajeó a M.ª Carmen Serrano, viuda de Francesc Cabré, por más de 50 años de vinculación y por su cercanía constante con la entidad. El reconocimiento sirvió para agradecer su pertenencia a la gran familia del Club y todos los momentos compartidos a lo largo de estas décadas.

María Jesús Suñer, viuda de Javier Gonzalvo, fue reconocida por una trayectoria compartida estrechamente vinculada al mar y a la navegación. Actualmente continúa siendo una socia activa y muy querida en el día a día del Club, especialmente por su participación en las tradicionales partidas de cartas y en numerosos eventos sociales.

Otro de los reconocimientos fue para María José Grande, viuda de Miguel Angel Ortiz, integrante de una familia apasionada por la navegación y profundamente ligada al Club. La familia Ortiz-Grande mantiene su vinculación con el Club Nàutic de Salou desde sus inicios, una relación que ya se extiende a lo largo de cinco generaciones.

Amparito Labari, viuda de Angelito Aznares, recibió un reconocimiento muy especial como una de las socias más incansables y una presencia imprescindible en la vida social del Club. Fiestas, actos benéficos, concursos de paellas y tortillas y las habituales partidas de cartas forman parte de una larga trayectoria caracterizada por la participación, la vitalidad y el cariño por el Club.

También fue homenajeada Lolín Muzas, viuda de Mariano Rubio, representante de una familia que siempre ha vivido con una gran pasión por el mar y la navegación. Una afición que continúa actualmente a través de sus dos hijos, practicantes tanto de navegación a vela como a motor, dando continuidad a una tradición familiar estrechamente vinculada al Club.

Mari Luz Tejero, viuda de José María Esteban, fue reconocida por sus casi 40 años de vinculación con el Club Nàutic de Salou. La suya es también una familia de navegantes que durante muchos años disfrutó del mar a bordo de su querida embarcación, la Luz. Esta pasión por la navegación se ha combinado con una participación constante en encuentros, celebraciones y actividades sociales del Club a lo largo de casi cuatro décadas.

El reconocimiento a Mayu López de María, viuda de Luis Collados, puso en valor la pasión por el mar y la navegación compartida por toda la familia, así como su participación constante y generosa en la vida social del Club. Se destacó especialmente su implicación en los eventos benéficos, contribuyendo al espíritu solidario y familiar que caracteriza a la entidad.

Finalmente, Gloria López de María, viuda de Antonino Ruiz, recibió un reconocimiento especial como una de las grandes referentes culturales del Club y su socia escritora más reconocida. A lo largo de los años ha compartido con los socios sus publicaciones y presentaciones, enriqueciendo la vida cultural de la entidad. A esta faceta se suma su pasión por la navegación y una participación siempre activa en los eventos sociales, que la han convertido en una persona estrechamente vinculada a la historia cultural, náutica y social del Club Nàutic de Salou.

Una fiesta que celebra a las personas

Con estos reconocimientos, el Club Nàutic de Salou quiso poner en valor a personas y familias que representan una parte esencial de su historia y, sobre todo, de su identidad. Fidelidad, navegación, competición, participación social, cultura, solidaridad y vínculos familiares que se han transmitido de generación en generación constituyen el hilo conductor de las trayectorias homenajeadas.

El acto concluyó con la felicitación a todos los homenajeados y homenajeadas y con el agradecimiento del Club por los años compartidos, su participación y su fidelidad, antes de dar paso a la continuación de la fiesta en la terraza.

Con cerca de 200 asistentes, la Verbena de la Virgen de Agosto volvió a ser uno de los grandes encuentros del verano del Club Nàutic de Salou, una noche para celebrar, compartir y, sobre todo, reconocer a las personas que han contribuido y continúan contribuyendo a escribir la historia del Club.